Cuánto pide de tasas cada uno de los 18 trámites de Mensuras Catastrales, según la ficha que publica el propio Registro Inmobiliario — y multiplicado por las unidades de su proyecto.
Esto no es un arancel, y la diferencia importa.
El artículo 22 de la DNMC-DT-2023-001 dice que las tasas «serán fijadas por la Suprema Corte de Justicia» y que «los montos están sujetos a cambios y modificaciones». La norma no da ninguno. Por eso esta herramienta estuvo mucho tiempo sin hacerse: construirla desde la norma habría sido inventarse un arancel.
Se hizo desde otro sitio: las fichas de trámite que el propio Registro Inmobiliario publica en su web. Cada monto que verá aquí viene con el literal sin parafrasear, el enlace a la ficha y la fecha en que se descargó. Compruébelo antes de pagar.
Casi todos los trámites cobran RD$ 1 000, pero no de lo mismo: unos «por cada parcela resultante», otros «por cada unidad funcional», y el de modificación de condominio «por cada unidad funcional modificada». Elegir la unidad equivocada cambia el total de un presupuesto entero.
El saneamiento cobra RD$ 1 000 por resultante y además 3 000 por concepto de inspección. Ese segundo importe es fijo: no se multiplica. Con cinco resultantes son 8 000, no 20 000 — y tampoco 5 000, que es lo que sale si uno se olvida de la inspección.
De los 18 trámites, 11 dan importe en su ficha y 7 no: cinco no mencionan el pago y dos exigen el comprobante sin decir la cifra. Esos salen marcados como sin dato, y salen marcados antes de elegirlos.
Nunca se les pone el monto de un trámite parecido. Rellenar ese hueco sería exactamente inventarse el arancel que esta herramienta se niega a inventar, y con el agravante de que llevaría una cita al lado.
Gratuita y sin registro. No se guarda lo que usted consulte: nada que mirar después.
No está afiliado al Registro Inmobiliario ni a la Suprema Corte de Justicia. Es una herramienta de apoyo que reúne lo que esas fichas dicen.
La propia norma dice que los montos cambian. Por eso cada dato lleva de qué dirección salió y en qué fecha, en vez de aparecer como una verdad sin edad.
Siete trámites salen como «sin dato». Es menos vistoso que un número y es lo honesto: un monto inventado se presupuesta, se cobra y después no cuadra.
La ficha dice «por cada parcela resultante»; cuántas tiene su proyecto lo sabe usted. La herramienta multiplica, no adivina.
Ni los impuestos de la DGII, ni el sello del Colegio Dominicano del Notario, ni lo que usted cobra por su trabajo — eso tiene su propia herramienta.
No es un recibo. Las tasas se compran en el Banco de Reservas o se pagan en la oficina virtual del Registro Inmobiliario.
De las 18 fichas de trámite publicadas por el Registro Inmobiliario, descargadas y guardadas para que la extracción se pueda repetir y comprobar. Si quiere el requisito completo de cada actuación —los 293 del artículo 23, con su cita— eso lo da Requisitos de depósito; y el texto íntegro de la norma, el Buscador de normativa, que también es gratuito.